Era uno de los cómic que yo había pensado poner y tenía en la recámara pero se me han adelantado. Creo que es de los primeros cómic políticos y con carácter autobiográfico que yo había leído, hace mucho tiempo además. Incluso había visto la película que me parecía bastante fiel al libro (Iggy Pop pone una de las voces).
Me volví a leer el cómic y me volvió a atrapar la historia. Reconozco que hay dos personajes que me encantan que son Marjane de niña y la abuela. Y otro que me rompe el corazón que es el tío. Yo viví con desconcierto desde una España, convulsa igualmente, las noticias que recibíamos de lo que pasaba allí. Y más desconcertado todavía el giro que tomaron los acontecimientos cuando el refugiado de París (Jomeini) regreso a Irán y fue un espejo de la vuelta de un refugiado Lenin a Rusia.
Los grandes acontecimientos vistos con los ojos de una niña me parecen lo mejor de todo el cómic. Las aventuras de una Marjane adolescente me parecen menos interesantes pero su extrañamiento de las raíces y de su familia siempre es conmovedor.
Y el giro político descrito es desalentador, los que hacen la revolución, los que reciben los porrazos y son capaces de protestar en la calle mostrando que hay algo que no va bien son apartados y al final acaban dirigiendo la nueva propuesta parte de los de antes mandaban y los que quieren ocupar un puesto arriba y para ello empujan y pisan aprovechando el momento de terremoto social.
El estilo en blanco y negro le vienen que ni al pelo, ese pelo que al final no podrán enseñar las mujeres. Y algunas veces incluso es poético el dibujo.
Cómic para momentos de cambio político. Desde luego.
Lenguado empanado.
Mis compañeros son unos perezosos.
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